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MANUAL DE TELLS
Por: J. Carreño Garro
Introducción:
¿Qué es la regla del
70-30? Es una regla no escrita que
reza lo siguiente: “Para ganar un
torneo necesitamos un 30% de lectura
del juego (aspectos técnicos) y ¡un
70% de lectura del rival!
¿Y tú que piensas?
Acerca de estas reflexiones sólo
decir que son opiniones y que
cualquier opinión es válida (por el
mero hecho de ser personal) PERO
siempre es más conveniente escuchar
con más atención a quien está más
cualificado. Teniendo en cuenta
esto, ¿Por qué los PRO’s hablan de
un 70% de lectura directa del rival?
¿¡Qué clase de barbaridad están
diciendo!? Si no me entran cartas NO
PUEDO jugar... ¿o sí? Corrían los
tiempos en que empleaba mi tiempo
discerniendo entre el vicio y el
ocio, lo que me llevo a jugar una
final de un campeonato de truc junto
con mi colega Sadoreño. El truc es
un juego muy parecido al mus para
que os hagáis una idea. El amigo
Sadoreño y yo somos máquinas jugando
a ese juego (al menos eso era lo que
creíamos). ¿Qué ocurrió? Nos
sentamos en nuestra mesa y a ella se
sentaron nuestros contrincantes. En
cuanto los vimos nos las prometimos
felices. ¿Por qué? Porque nuestros,
a priori, temibles contrincantes no
eran más que dos pobres campesinos
que no habían hecho más que trabajar
en el campo toda su vida y apenas
sabían leer ni escribir.
Entonces procedí a mi habitual modus
operandis de pedirme una cerveza y
comenzar a echarme unas risas.
Aquello no tenía color. Let’s go the
show¡ Y aquello comenzó... Comenzó y
acabo. Mi cara de inicial
satisfacción y mi cerveza acabaron
en una cara de gilipollas y en una
cerveza sin tocar. No sabía que
había pasado allí pero los dos
buenos hombres no nos habían ganado,
¡nos habían barrido! Acabo aquello y
yo no hacía otra cosa que preguntar
por la matrícula del camión que nos
había arroyado. Tarde un tiempo en
descubrir lo que había pasado,
simplemente apostaban a la jugada
que NOSOTROS no teníamos, es decir,
que NO jugaban con sus cartas, sino
con NUESTRAS CARTAS. Aquellos
hombres no sabían nada de
probabilidades, odds, outs, ni nada
parecido. Por no saber apenas sabían
leer ni escribir, lo que no fue
ápice para d-e-s-t-r-o-z-a-r-n-o-s.
¿Por qué ocurrió esto? Porque esa
parejas de hombres tenían la
cualidad de leer al contrario
PERFECTAMENTE.
Tras esta experiencia desarrolle un
RESPETO enorme hacía la gente que
sin haber tenido la oportunidad de
estudiar lo más básico han podido
echar para delante en la vida
supliendo esta carencia con una
OBSERVACIÓN CONSCIENTE del mundo que
los rodea. De hecho, aquello me hizo
reflexionar tanto que hubo un tiempo
en que salía de casa los fines de
semana a las 5 de la mañana ¡o_0!
¿Para qué? Más bien la pregunta
sería ¿Por qué? Porque a esa hora
abren los bares de trabajadores.
Gente de campo y pescadores que se
toman un café (y opcionalmente una
copa) antes de irse a trabajar. ¿Y
qué hacía yo allí? Callar, pagar,
dar tabaco y responder si me
preguntaban.
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